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Panorama Mundial

Artículos Breves. Mes de Marzo 2008

Nota editorial: Las opiniones e informaciones recogidas no están necesariamente acordes con la línea editorial del Servicio Informativo de Bioética. En todo caso, se trata de información de actualidad que pensamos es oportuno conocer.

Indice:
1.- Los comités de ética asistencial, infrautilizados
2.- Tribuna. Empecinamiento y obcecación embrionaria. Luis Miguel Pastor
3.- Objetivo: fabricar vida “artificial”. Hacia la primera bacteria sintética
4.- Aborto seguro, niñas en riesgo. Ignacio Aréchaga 
5.- En Holanda comienza a hablarse del síndrome post aborto  
6.- Derivar al especialista requiere ética
7.- La FADSP hace un llamamiento al Gobierno para “lograr un sistema sanitario público eficaz, eficiente, estable, equitativo y responsable”
8.- El profesional tiene que creerse que comunicar errores no sirve para culpar
9.- El Gobierno anuncia medidas para garantizar el derecho al aborto
10.- Aborto y seguridad jurídica
11.- Aislados por la tuberculosis. La enfermedad es resistente a los fármacos
12.- Bernat Soria declara que espera tener listo esta semana el primer borrador sobre la "prestación" del aborto
13.- El comité de ética, aliado del médico ante el juez. Entrevista a Miguel Martín
14.- Javier Sánchez Caro: "El personal sanitario tiene problemas para hacer valer su objeción de conciencia"
15.- Una compañía surcoreana anuncia que clonará por primera vez a un perro por encargo. Un pitbull llamado ‘Booger’.
16.- La terrible duda del dolor fetal
17.- Mujeres más longevas y más enfermas. Informe sobre Salud y Género.
18.- La OMC exige respuesta política a la falta de tiempo en consulta
19.- El ADN paterno, clave para hallar la afección fetal
20.- La medicina predictiva puede reducir costes y reclamaciones
21.- Nos medicamos más, nos medicamos mal.

1.- Los comités de ética asistencial, infrautilizados
Diario Médico. G. de Santiago 24/01/2008

Un estudio de American Journal of Bioethics demuestra que el médico norteamericano no suele pedir asesoramiento a los comités de ética asistencial (CAE). En España el profesional es también reticente.
Desde su nacimiento hace más de tres décadas, los comités de ética de los hospitales han perseguido ayudar a médicos, pacientes y familiares a resolver desacuerdos éticos y a navegar en el traicionero terreno que acompaña muchas veces la atención médica al final de la vida. En el año 2000 ya el 95 por ciento de los hospitales de Estados Unidos ofrecían asesoría ética o se encontraban en vías de crearla.
Sin embargo, un estudio que se publica en American Journal of Bioethics revela que estos hospitales se ocupan sólo de tres casos de media cada año. Además, concluye que menos de la mitad de los asesores cuentan con formación bioética y sólo uno de cada 20 dispone de una certificación o una diplomatura o licenciatura. Tampoco existe certeza por parte de los investigadores de que la consulta verdaderamente resuelva problemas.
Desgana del médico
Según un artículo que se recoge en Bioethics, estos comités son infrautilizados frecuentemente, lo que contribuye a incrementar costes y disputas entre médicos, pacientes y familiares. Además, existe desgana entre los médicos para buscar ayuda cuando surgen los dilemas éticos, en parte porque subsiste la idea de que una consulta equivale a ser atrapado por la policía ética.
Pero el problema, según los expertos, va más allá, pues a menudo los asesores éticos carecen de recursos, de formación o de habilidades mediadoras para resolver los problemas de manera efectiva en un breve espacio de tiempo.
Una poderosa razón de por qué los médicos no piden consejo más frecuentemente es su percepción sobre el papel de los asesores éticos, según Lainie Friedman Ross, de la Universidad de Chicago. "Raramente te dicen los asesores médicos qué hacer, pero todavía menos te ayudan a pensar en soluciones alternativas", señala.
Richard Thompson, autor del libro ¿Entonces, usted pertenece a un Comité de Ética? cree que muchos profesionales consideran que los comités están ahí para minar su responsabilidad ética. "Es una especie de desplazamiento en la toma de decisiones". Arthur Caplan, director del Centro de Bioética de la Universidad de Pennsylvania, cree que los médicos piensan que sus preguntas sobre cuestiones éticas atraerían la atención de los abogados de pacientes.
La duda de muchos médicos es si merece la pena la consulta. En marzo de 2004, un estudio de The Journal of General Internal Medicine extrajo una conclusión más positiva y recogió que el 72 por ciento de los internistas aseguraron haber aprendido algo de su consulta y el 86 por ciento afirmaron que volverían a consultar.
Sin embargo, una significativa minoría mostró reservas sobre la consulta ética, ya que el proceso se dilata en exceso y puede incluso empeorar el problema. "También existe un elemento de orgullo del médico que le hace no querer buscar ayuda", dice Douglas Diekema, consultor ético del un hospital infantil de Seattle.
También en España se obvia su papel
Diario Médico reunió a dos presidentes de CAE de centros públicos y a uno de un centro concertado para analizar la aceptación de estos comités entre los facultativos. La conclusión del debate fue que el médico acude pocas veces a este órgano asesor y resuelve los conflictos con sus propios conocimientos.

2.- Tribuna. Empecinamiento y obcecación embrionaria
Luis Miguel Pastor
Diario Médico, 24/01/2008

Tras el anuncio de que un equipo californiano había clonado embriones humanos con células adultas, el autor recuerda que la ética no es ajena al progreso científico y éste debe respetar ciertos límites. Una de las máximas éticas que se repite continuamente en el ámbito bioético es que no todo lo que se puede hacer debe ser realizado.
Evidentemente este principio supone la aceptación de límites en la tarea investigadora. Esto supone el tener que no comenzar, detener o no continuar determinadas investigaciones, aunque puedan esperarse datos útiles para la ciencia y la humanidad. La razón de ello deriva de que toda investigación tiene que ser respetuosa con el ser humano y en consecuencia nunca tratar a éste como un simple conejillo de indias.
De esta forma, el fin no justifica los medios y la ciencia guiada por la ética no sólo es una buena ciencia en sus aspectos técnicos sino también es una ciencia buena. Es más, podemos afirmar, para no caer en falsas dialécticas entre ética y progreso científico, que un progreso que no es respetuoso con lo humano no sólo es inhumano sino que tampoco es verdadero progreso científico.
En consecuencia, los límites éticos no son algo externo al quehacer científico, sino que se encuentran en la misma intencionalidad del investigador que quiere conocer la verdad sin convertir su búsqueda en un ídolo al cual se sacrifican todas las demás realidades, incluido el hombre.

Utilitarismo inaceptable
Estas reflexiones me las he planteado ante las últimas noticias sobre la posible clonación de un embrión humano a través de transferencia nuclear. Para mí es una sorpresa contemplar el empecinamiento u obcecación, diríamos embriofágica, que afecta a determinados investigadores. Es tal la seducción utilitarista a la que se han sometido que son incapaces de salir del espejismo que han creado.
A base de repetir una imaginaria utilidad -los famosos potenciales beneficios de la clonación- en sus investigaciones han llegado no sólo a justificar la posible destrucción de seres humanos en el supuesto que se hayan constituido reales embriones sino a empeñarse en una investigación que está fuera de toda racionalidad científica y es contraria al bien común.

Los trabajos con células adultas reprogramadas (células madre pluripotentes inducidas) o simplemente las adultas suponen, a día de hoy, una investigación que sí cumple los requisitos, no sólo de una ciencia buena, sino de una buena ciencia.
Si partimos de que la racionalidad científica, la prudencia ética y el bien común exigen potenciar las investigaciones según criterios basados en hechos científicos con finalidades no utópicas, respetuosas con los seres humanos, con un coste adecuado y con repercusión los mas rápida posible en la curación de personas, hay que decir que la mal denominada clonación terapéutica tiene sus días contados.

Las más apropiadas
Por el contrario, todas estas condiciones las cumplen las investigaciones con células madre adultas. Tienen científicamente más probabilidad de ser eficaces, son una realidad mas próxima, la investigación con ellas sigue las normas éticas de la investigación con humanos, su coste es menor y su aplicabilidad para curar se muestra muy cercana.
En fin, todo ello supone un imperativo a los poderes públicos para que las apoyen, las financien y dirijan sus esfuerzos en potenciarlas al máximo. Por el contrario, el sueño utilitarista no sólo pervierte el uso de la ciencia, sino que introduce una cierta pérdida de su objetividad, en cuanto que ésta, en vez de atenerse a los criterios técnicos y a las prácticas de la buena ciencia, deriva en investigaciones guiadas por intenciones económicas, políticas de grupos o por intenciones vanidosas o incluso excéntricas de determinados investigadores.
La fascinación utilitarista ha supuesto y sigue suponiendo una inversión de dinero y de esfuerzo de investigadores que a todas luces es contraria al bien común, no sólo al ético sino también al propiamente material, es decir, al que está relacionado con la puesta a punto de una medicina regenerativa que sirva para ayudar al mayor número de personas posible.
Sorprende que en nuestro país todavía se siga fomentando una vía que está agonizante, por no decir muerta. Esperemos que se imponga la cordura y no se creen más falsas dialécticas entre ética y progreso científico, porque como se esta demostrando con el debate sobre las células madre, al final hacer las cosas bien desde el punto de vista ético es garantizar tanto la calidad científica de la investigación como que ésta esté al servicio del hombre.

3.- Objetivo: fabricar vida “artificial”. Hacia la primera bacteria sintética
Aceprensa 25 Enero 2008

Por primera vez se ha logrado sintetizar en laboratorio el genoma de una bacteria. Es un paso importante, aunque solo inicial, hacia el objetivo de la “biología sintética”: crear organismos vivos artificiales. Este empeño plantea nuevos interrogantes.
El J. Craig Venter Institute, presidido por el científico del mismo nombre, ha anunciado en Science que ha conseguido sintetizar por primera vez el genoma de una bacteria: en concreto, la llamada Mycoplasma genitalium, que tiene cerca de 500 genes en un solo cromosoma. Hasta ahora, lo máximo a que se había llegado –también en el laboratorio de Venter– era el genoma, mucho más pequeño, de un virus. Este último logro es, pues, el mayor obtenido por la “biología sintética”, con la que se pretende fabricar seres vivos, versiones artificiales de algunos existentes en la naturaleza o incluso inventados.
Sintetizar el genoma no es lo mismo que “crear” la bacteria, que es un organismo de multitud de células de distintas clases, cada una con su función. Tampoco se ha comprobado si el cromosoma artificial tiene actividad biológica, o sea, si es capaz de “dar vida” a una bacteria y gobernar sus células.
En todo caso, la biología sintética plantea cuestiones nuevas sobre la ética de la manipulación genética. Las examina Margaret Somerville, directora del McGill Centre for Medicine, Ethics and Law (Montreal), en un artículo publicado hace seis meses en Aceprensa, que ahora puede ser muy oportuno releer:

4.- Aborto seguro, niñas en riesgo
Ignacio Aréchaga 
Aceprensa. 30 Enero 2008

Ecografía y aborto seguro se suelen presentar como actos médicos que suponen un progreso para las mujeres. En Asia, sin embargo, es una combinación letal, que se está utilizando a gran escala para eliminar a millones de niñas. Hasta tal punto que hay ya un desequilibrio de sexos en gigantes demográficos como India y China. Ante esta deriva inesperada del derecho al aborto, es significativa la reacción de organizaciones que trabajan a favor de los derechos de las mujeres.
En una población normal, nacen aproximadamente 105 niños por cada 100 niñas, proporción que después se equilibra por la mayor mortalidad masculina. Pero en Asia es distinto. En la India, nacen 112 niños por cada 100 niñas. En consecuencia, según el censo de 2001, hay 93,3 mujeres por cada 100 hombres. Esto supone un déficit de unos 35 millones de mujeres, que nunca se había alcanzado en el país. Además el déficit es más acentuado en las generaciones más jóvenes, lo que indica que la eliminación de niñas se está acelerando.
La misma evolución hacia una sociedad más masculina se advierte en China. Allí nacen 117 niños por cada 100 niñas. En el censo de 2000 había aproximadamente 36 millones menos de mujeres que de hombres, dentro de una población total de 1.300 millones. Pero la eliminación de niñas podría ser incluso mayor, habida cuenta de que no pocas nacen y mueren sin ser registradas.
El fenómeno, aunque menos acentuado, se observa también en otros países de la región, como Taiwán, Bangladesh, Pakistán, Afganistán, con poblaciones anormalmente masculinizadas. Corea del Sur, donde todavía nacen 107,4 niños por cada 100 niñas, es el primer país asiático donde la desproporción está declinando desde 2002. En cambio, un dato significativo: hay una auténtica paridad en el único país católico de la zona, Filipinas, donde el aborto no está legalizado.
La tiranía de la dote
¿Por qué en Asia se da esta preferencia por el varón hasta llegar al aborto y al infanticidio selectivo de niñas? Junto al tradicional orgullo por tener un hijo varón, que transmitirá el nombre del padre y se ocupará de sus ritos fúnebres, hay una razón económica poderosa: una hija, al casarse, se va de casa de sus progenitores y pasa a formar parte de la familia de su esposo, mientras que un hijo varón es durante toda la vida el pilar en el que se apoyan sus padres, sobre todo en la vejez, en países donde la protección social es débil. Una hija es una carga, y más si hay que casarla con dote; un hijo, una inversión útil.
La situación que lleva al aborto selectivo de las niñas está bien descrita en el reciente libro de Bénédicte Manier Cuando las mujeres hayan desaparecido, que se centra sobre todo en lo que ocurre en la India.
En la India la dote, que en su origen era algo que los padres daban a la hija porque no iba a heredar tierras, ha pasado a ser una cantidad pagada al esposo y a la familia política. En los últimos tiempos, para buena parte de la nueva clase media, la dote se ha convertido en la ocasión para una exigencia creciente de regalos, dinero, electrodomésticos... A menudo se chantajea a la familia de la novia con rechazar el matrimonio, e incluso después de la boda la familia del novio puede seguir pidiendo más. Sin dote, las posibilidades de casarse son casi nulas. En teoría, la dote es ilegal desde 1961, pero sigue plenamente implantada en las costumbres.
Una paradoja de la prosperidad
Contra lo que cabría esperar, el rechazo de las niñas y el recurso al aborto no hay que imputarlo a la pobreza, al subdesarrollo y al analfabetismo, sino a la prosperidad. Los grupos sociales más hostiles a las niñas no son los pobres, sino las clases medias, para las cuales el coste de la boda y la dote de la hija constituyen un obstáculo para su ascenso social. Por eso, no es extraño que la proporción de nacimientos de niñas sea menor en los barrios acomodados que en los populares, en las ciudades que en el campo, en los estados más ricos del norte que en los de menor renta. “Casi cabría decir –escribe Manier– que un feto femenino tiene algunas oportunidades más de venir al mundo en un barrio de chabolas del medio rural que en un barrio de clase media”.
En China, la tradicional preferencia por el varón se ha acentuado por la política del “hijo único”, impuesta obligatoriamente desde 1979 con medidas coercitivas (vigilancia de los embarazos, sanciones económicas, abortos forzosos...). Pero las parejas chinas enseguida interpretaron la política del hijo único como la del varón único. Y aunque en el medio rural se permitió luego tener una segunda criatura si la primera había sido niña, el aborto selectivo de niñas sigue dándose a gran escala.
Sinergia funesta
A pesar de que en la India el déficit de mujeres se advirtiera ya en los primeros censos al comienzo del siglo XX, la actual eliminación masiva de niñas es fruto de la “sinergia” entre la preferencia tradicional por el varón y otros factores asociados a la modernidad: el mayor control de la natalidad, la legalización del aborto y el conocimiento del sexo del feto mediante la ecografía.
Tanto en la India como en China, el control de la población ha sido objeto de intensas campañas, a menudo con medidas coercitivas, que han reducido mucho la fecundidad. Las mujeres tienen hoy día una media de 2,9 hijos en la India y 1,6 en China. Pero uno de los efectos de la natalidad planificada es que hay más intolerancia hacia los fetos femeninos.
Así lo explica uno de los testimonios recogidos en el libro: “Antaño, tenías descendencia hasta que por fin llegaba un varón. Luego apareció la planificación familiar (...) y ahora solo hay que tener dos. Así que, si el primero es niña, el segundo necesariamente tiene que ser niño. Y haces todo lo necesario para conseguirlo, abortando los fetos siguientes si son niñas”.
Ecografía + aborto
La ecografía permite ahora conocer el sexo del feto a partir de la decimosexta semana. Y como el aborto, legal en la India desde 1971, está permitido hasta la vigésima semana, hay tiempo de eliminar a la niña indeseada. A las ecografías que conducen al aborto selectivo se les denomina eufemísticamente por las siglas “SD” (iniciales de Sex Detection), de modo similar a como el aborto se denomina aquí IVE.
Para luchar contra el aborto selectivo de niñas, en 1994 se prohibió el diagnóstico prenatal del sexo. Pero no se puede prohibir que un servicio de ginecología haga ecografías, y en la India hay más de 30.000 clínicas de este tipo registradas, y otras muchas clandestinas, donde no hay ningún problema para conocer el sexo del feto. De este modo, ha surgido un negocio muy lucrativo para estas clínicas, que proponen forfaits de “ecografía+aborto” por entre 5.000 y 10.000 rupias (de 95 a 190 euros).
Según las estadísticas oficiales, cada año se realizan en la India 600.000 abortos. Pero los demógrafos aseguran que hay muchos más abortos no declarados. Un estudio publicada en The Lancet a comienzos de 2006, estimaba que cada año 500.000 niñas eran víctimas del aborto.
El aborto “desvirtuado”
Las organizaciones feministas que, como la autora del libro, defienden el derecho al aborto, ven con angustia que se ha convertido en un arma contra las mujeres. Y, aunque evitan utilizar un lenguaje afín al de los grupos pro vida, no pueden evitar que muchas de sus reacciones y propuestas se asemejen.
Hay que ir a la India para oír decir a una feminista: “Es sencillamente el grado máximo de violencia contra las mujeres: el que les niega el mismísimo derecho a nacer”. Sin cuestionar el aborto, lo que las feministas condenan allí es que la ecografía y la interrupción del embarazo, que supuestamente deberían representar un progreso para las mujeres, se hayan “desvirtuado” para volverse contra ellas.
Pero, con la lógica del derecho al aborto, poco se puede objetar. Si el feto puede ser eliminado por cualquier motivo (económico, social, psicológico...) que le haga indeseable para la mujer, ¿por qué no por razón del sexo? Las mujeres indias, al igual que sus maridos, prefieren hijos varones, a los que no hay que dar una dote, entre otras cosas.
El negocio de las clínicas privadas
En la India, las organizaciones feministas no tienen palabras suficientemente fuertes para descalificar a las clínicas que se lucran con los abortos selectivos de niñas. En el libro de Manier se denuncia “la impunidad generalizada de una clase médica” que vive de “esta industria multimillonaria”. El comportamiento de los médicos que utilizan la ecografía para los abortos selectivos es calificado como “ilegal, inmoral y contrario a la ética médica”.
Por eso piden que se obligue a las clínicas a cumplir la ley y reclaman sanciones más duras. Ya en 2001 se reforzaron las penas por abortos selectivos: multas elevadas y hasta cinco años de prisión para los médicos, embargo del aparato de ecografía, suspensión del ejercicio de la medicina y prohibición de ejercer en caso de reincidencia.
Pero, como suele alegarse en el caso del aborto clandestino, si las ecografías para saber el sexo no son legales, siempre se hará lo mismo por la puerta de atrás. La realidad es que el aborto ha entrado en las costumbres, y estas leyes se quedan en papel mojado.
Cruzada selectiva
Junto a las sanciones legales, las organizaciones que luchan contra el aborto selectivo en la India proponen también una serie de medidas que erradiquen las causas del rechazo de las niñas: abolir la dote, un seguro para que los progenitores no dependan en la vejez de la asistencia de un hijo varón, el acceso de las mujeres a empleos que les den una autonomía económica y contribuir así en términos de igualdad a la renta familiar, acceso a la herencia... En definitiva, lo que está en juego es un cambio en el estatus de las mujeres, que pasa por una transformación de las mentalidades.
Pero la gran mayoría de la sociedad india, reconoce Manier, permanece insensible ante este problema de la discriminación prenatal. La autora lamenta incluso que “en el plano religioso, no se ha pronunciado ninguna excomunión”, y las condenas emitidas por las autoridades religiosas (cristiana, sij, musulmana...) surten escaso efecto.
Algunas ONG han decidido luchar contra la eliminación de las niñas con acciones que si las utilizara un grupo pro vida causarían escándalo. “En los pueblos de Tamil Nadu –cuenta Manier– se han creado comités de vigilancia denominados sangam, que llevan un registro de los embarazos en curso en cada aldea y amenazan con denunciar a las familias a la policía en caso de que la madre aborte un feto femenino, de que cometan un infanticidio neonatal o de que se produzca una muerte prematura sospechosa de una niña”.
Si esto no es una “cruzada antiabortista”, se le parece mucho. Pero sería más convincente si no fuera tan selectiva, y abarcara a los dos sexos.
Porque, ante el libro de Bénédicte Manier, que respira indignación moral en muchas de sus páginas, es inevitable plantearse una pregunta: si en vez de haber en Asia, por obra del aborto selectivo, un déficit de cien millones de mujeres, faltaran 50 millones de niñas y 50 millones de niños, ¿ya no habría ningún problema?

5.- En Holanda comienza a hablarse del síndrome post aborto  
Aceprensa 30 Enero 2008

Cada año se practican unos 30.000 abortos en Holanda y apenas se habla de ello. Se silencia que algunas mujeres sufren ataques de ansiedad, depresión y remordimientos. La edición de Amsterdam de Metro (25 enero 2008) se ha decidido a hablar de “La otra cara del aborto”, con un amplio reportaje con testimonios de estas mujeres.
Las mujeres que abortaron suelen intercambiar sus sentimientos en foros de Internet. Marijke Veerman, redactora del citado diario, entrevistó a unas veinte jóvenes que sufren las consecuencias de abortos practicados en 2007. Sarah, de 19 años, Amanda y Brit, que tenía 18 años cuando abortó, cuentan los motivos que las indujeron, la inseguridad con la que llegaron a la clínica y el poco apoyo que recibieron en ésta, aun cuando daban señales de no estar absolutamente seguras de su decisión.
A Sarah fue el novio quien la animó a abortar. Provenía de una familia turca que nunca le hubiera perdonado tener un hijo fuera del matrimonio. “Mi amor por mi novio era entonces más grande que por la criatura, así que acepté, cuenta Sarah. Ahora me pregunto: ¿cómo habría sido el niño?, ¿cómo habría ido todo? Le pido por favor a toda mujer que dude, que no vaya a la clínica. Nunca te lo perdonarás”.
El reportaje cita una investigación realizada en Nueva Zelanda que siguió a un grupo de mujeres de 15 a 25 años. El 42 por ciento de las que habían abortado antes de los 25 años (cfr. Aceprensa 6/06) tenían serios problemas psíquicos, el doble de las que nunca lo habían hecho. Gert-Jan Noorman, de la fundación de protección de los no nacidos VBOK, reconoce este efecto post aborto: “A nuestra asociación acuden jóvenes descontentas, con sentimientos de culpabilidad y depresiones. Nosotros lo llamamos síndrome post aborto. A veces ocurre inmediatamente después del aborto, otras más tarde, cuando la mujer se da cuenta que habría podido vivir con ese hijo”.
Un motivo de que este tema siga siendo tabú, lo achaca Laura van Lee, investigadora de la fundación Rutger Nisso Group, a que el actual gobierno quiera reformar la legislación sobre el aborto. “Médicos y partidarios del aborto temen que los testimonios sobre efectos negativos del aborto puedan llevar a limitarlo e incluso a prohibirlo”, reconoce Lee, cuya fundación más bien promociona el aborto que lo desaconseja. Añade también que por orden del Ministerio se está llevando a cabo una investigación sobre la legalidad del modo de actuar de las clínicas, a la que seguirá otra sobre las consecuencias del aborto. La ley actual permite abortar hasta la semana 22 del embarazo.
Brit reacciona de modo positivo: “Yo creo que si me hubiesen preguntado más, hubiera dicho que dudaba, pero no lo hicieron. Espero que algo cambie en las clínicas y que se tomen decisiones bien meditadas. Para mí ya es tarde. Tendré que seguir viviendo sin mi hijo”

6.- Derivar al especialista requiere ética
Carmen Fernández. Barcelona
Diario Médico, 31/01/2008
El Grupo de Ética de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (Camfic) considera la derivación de pacientes a otros especialistas un asunto "tan relevante" que adoptar la decisión requiere la conformidad del enfermo y de sus familiares e incluso, en algunos casos, compartirla con otros compañeros en sesión clínica.
La decisión de consultar con otro especialista es "tan relevante" que el médico de familia debe tomarla conjuntamente y de acuerdo con el paciente e, incluso, en más de un caso puede ser adecuado compartirla con otros médicos de familia (por ejemplo, comentando el caso en sesión clínica), según sugiere el Grupo de Ética de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (Camfic) en un documento titulado La relación entre los médicos de familia y los especialistas, de la colección Reflexiones de la práctica cotidiana.
También recomienda no consultar o forzar visitas urgentes o preferentes sin necesidad, porque eso atenta contra la equidad de acceso de los pacientes a los servicios sanitarios y va en contra del principio de justicia.
El grupo parte de la base de que el médico de familia es el referente principal del paciente y define cuatro grandes motivos por los que, actuando con honradez, debe consultar a otros profesionales o transferibles de forma transitoria o parcial la atención a un paciente: realización de pruebas indicadas en primaria con cargo al especialista (exploraciones de imagen, laboratorio, endoscopia); solicitud de ayuda o consejo especializado sobre el diagnóstico, el seguimiento, el pronóstico, el tratamiento o la conducta a seguir en pacientes con complejidad clínica; transferencia temporal de la responsabilidad de diagnóstico, tratamiento y seguimiento (por ingreso hospitalario), y seguimiento de un problema de salud que, por complejidad y baja prevalencia, severidad de su evolución o gravedad de la situación del paciente, supera con creces los límites de la especialidad de Medicina de Familia.
Llegado cualquiera de estos casos hay que solicitar la consulta, con cortesía y facilitando toda la información que el especialista requiera. Como en todos los aspectos de la práctica profesional, ademas de los principios éticos de beneficencia, no maleficencia, justicia y autonomía, a la relación con otros especialistas hay que añadir los de lealtad, respeto, prudencia y honradez, según el Grupo de Ética de la Camfic, cuyo trabajo viene a complementar un documento previo del Colegio de Médicos de Barcelona titulado Deberes éticos de los médicos hacia los otros médicos (2003).
Sobre el dilema de las recetas, el grupo cree que lo idóneo es que el especialista no haga recetas sino que haga recomendaciones terapéuticas al médico de familia; pero como ésta no es la situación real, en la práctica aconseja asumir las del especialista como propias, en beneficio del paciente, siempre y cuando se esté de acuerdo con lo recetado.

Consejos prácticos para médicos de familia
Recomendaciones del Grupo de Ética de la Camfic sobre la relación con otros especialistas:

1. Conocer a los especialistas del entorno y los circuitos para consultarles.

2. Pensar en lo mejor para el paciente antes de proponer una consulta al especialista.

3. Incorporar a las sesiones clínicas la discusión sobre la conveniencia o no de la consulta al especialista.

4. Informar al especialista ofreciéndole la información necesaria, pero no más.

5. Discutir con el paciente las diferentes alternativas, pero nunca hablar mal de un compañero.

6. Recomendar a un especialista pensando antes si lo elegiríamos para nosotros mismos o para un familiar.

7. Consultar al especialista procurando que el paciente tenga todas las pruebas complementarias necesarias.

8. Facilitar el trabajo a los buenos consultores y actuar, ante los responsables correspondientes, frente a quienes no informan adecuadamente.

9. No forzar visitas preferentes innecesarias y denunciar listas de espera excesivas.

7.- La FADSP hace un llamamiento al Gobierno para “lograr un sistema sanitario público eficaz, eficiente, estable, equitativo y responsable”
Para ello es necesario la elaboración de un Plan Integrado que recoja las necesidades de cada comunidad en materia sanitaria
AZPRENSA, Redacción, Madrid (01-02-08).

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha presentado un informe ante la financiación del Sistema Nacional de Salud (SNS), con el que pretende hacer un llamamiento al Gobierno y a todas las fuerzas políticas de las comunidades autónomas para “lograr un sistema sanitario público eficaz, eficiente, estable, equitativo y responsable”. Según ha indicado la Federación, “mientras no se formulen políticas coordinadas en el sector sanitario público de las comunidades es bastante probable que el gasto sanitario siga incrementándose injustificadamente, y se plantee la necesidad de demandar mayores recursos sin control alguno sobre la eficiencia de lo que se gasta ni en lo que se emplea”.
Las propuestas de la FADSP para lograr este objetivo son, entre otras, la elaboración por parte del Consejo Interterritorial de Salud de un Plan Integrado que recoja las necesidades de cada comunidad en materia sanitaria (tasas de morbimortalidad, contaminación ambiental y atmosférica, pirámide poblacional, etc.); incrementar los recursos destinados al SNS, al menos en un punto sobre el PIB, de manera adicional a los fondos que reciben las comunidades por el actual sistema de financiación, y el posterior reparto entre ellas siempre con fines sociales y sanitarios; dotar de prestaciones homogéneas a todos los ciudadanos con independencia de su lugar de origen o residencia.
El informe también exige que la nueva financiación cuente con la participación ciudadana de forma directa y activa, así como con la participación de los profesionales de la Atención Sanitaria de cada comunidad, ya que el grado de colaboración será una de las condiciones a tener en cuenta a la hora de que el Estado financie las diferentes comunidades. Por otro lado, se llevará a cabo un seguimiento por parte del Consejo Interterritorial para comprobar que se han cumplido los objetivos propuestos y que las partidas destinadas a la financiación de la Sanidad han sido utilizadas con este fin.
Se llevará a cabo también, según el documento, la evaluación de las ofertas formativas de los profesionales, según sus necesidades, tanto en el pregrado como en el postgrado, y de forma permanente en el proceso de la formación continua; la homogeneidad de las condiciones laborales de los profesionales; el porcentaje de utilización presupuestaria en Investigación; el porcentaje de fármacos genéricos prescritos; la lista de espera quirúrgica y de pruebas diagnósticas;y, la determinación de un mínimo pero suficiente tiempo medio por consulta en Atención Primaria.
El último paso, según la FADSP, consistiría en la aprobación en el Consejo Interterritorial del SNS, y posteriormente en el Parlamento de un documento consensuado y pactado entre todas las comunidades para el desarrollo equitativo y sostenible de un sistema de financiación eficaz de la Sanidad pública española.

8.- El profesional tiene que creerse que comunicar errores no sirve para culpar
Diario Médico. David Rodríguez Carenas 31/01/2008

Cada vez existe una mayor preocupación por la cultura de la seguridad en los hospitales y por eso cada vez se conocen mejor las causas de los errores médicos. Esto no es un problema, ya que conocer la causa del error es fundamental para solucionarlo y el profesional tiene que tener claro que éste es el motivo de la investigación de fallos médicos.
"Hay pacientes a los que no podemos curar, pero ninguno a quien no podamos dañar". En los años cincuenta, el estadounidense Arthur Bloomfield sufrió en su propia familia los efectos de la yatrogenia y dejó claro el punto de partida que debe tomar la cultura de seguridad, que tiene cada vez más peso en la sanidad internacional.
La frase de Bloomfield también ha servido de punto de partida de la exposición sobre seguridad clínica del paciente que realizó ayer José Antonio Vidal, jefe de la Unidad de Urgencias del Hospital Valle del Nalón, en Langreo (Asturias), en el III Encuentro de Gestión del Área de urgencias, organizada por Expansión Conferencias con la colaboración de Diario Médico y el patrocinio de BlackBerry.
Otra de las bases para entender el tema, según Vidal, es el modelo de Reason o del queso suizo, en el que una línea recta atraviesa varios quesos por sus agujeros naturales: para que ocurra un error tienen que concatenarse una serie de circunstancias. Por tanto, los errores no son algo habitual, pero ocurren, y el servicio de urgencias no es una excepción: según el estudio Eneas, alrededor de un 11,6 por ciento de los efectos adversos ocurren en urgencias.
Estas cifras son altas, pero el problema real está en otra cifra: "Más del 90 por ciento de los errores que ocurren en este servicio se pueden evitar -frente al 40 ó 50 por ciento del total de servicios que se cita en el Eneas y en la Biblia de la seguridad médica: To err is human-".
Según Vidal, para evitar al máximo estos errores se pueden llevar a cabo muchas acciones que desemboquen en el diseño de un plan de seguridad clínica en urgencias, como estudiar el clima de seguridad y desarrollar un buen sistema de monitorización, "para lo que es necesario contar con indicadores que hay que seleccionar a conciencia", y que no tienen que ser muy complicados para dar resultado. "Las quejas por agotarse el dispensador de jabón de manos son muy válidas".
Sin embargo, un aspecto fundamental para que la cultura de seguridad funcione es conseguir que el médico esté convencido de que la investigación de las causas de los errores no se va a emplear para culpar. "Detrás de un error en muchas ocasiones está un fallo del sistema que conlleva el del profesional. Culpar al médico es una equivocación".
El problema es que muchas veces se mantiene el anonimato de las personas pero se intuye por el caso. Ante esto, Vidal ha explicado que "hay que evitar la cultura de culpabilidad. Para ello hay que presentar de forma clara los posibles errores del sistema que han causado el error del profesional. En cualquier caso, las malas conciencias son difíciles de manejar".
Las unidades de dolor torácico generan gasto, pero compensas
Protocolizar y estructurar procesos altamente prevalentes en urgencias resulta eficiente y, en términos absolutos, coste-efectivo.
Al menos es lo que sucede en la Unidad de Dolor Torácico que el Servicio de Urgencias del Hospital Clínico de Barcelona puso en marcha hace unos años. Según su coordinador, Miguel Sánchez, "la actuación conforme al protocolo ha incrementado los gastos del Servicio de Urgencias, porque incluye pruebas complementarias, pruebas de esfuerzo y mayor dotación de recursos aunque la partida destinada al servicio sigue siendo la misma, lo que genera déficit.
No obstante, al mismo tiempo ahorra unos quinientos ingresos anuales al hospital, liberando camas en Cardiología; de este modo se compensa el gasto". Sánchez ha relatado cómo fue el nacimiento de la que se ha convertido "en la niña bonita del Servicio de Urgencias del Clínico". El origen está en estudios realizados en Estados Unidos: "Descubrieron que con las unidades de dolor torácico se estudiaban más pacientes, se ingresaban menos, se reducían las altas erróneas y se disminuía el tiempo puerta-aguja", es decir, los minutos que transcurren desde el ingreso del paciente con sospecha de infarto agudo de miocardio hasta que se le inyecta un trombolítico.
"Además, el coste por paciente se reduce a la mitad". No es posible saber si los resultados son exportables, y la elaboración de estudios similares en España es imposible "porque carecemos de datos suficientes". A pesar de todo, Sánchez y su equipo confiaron en que la experiencia funcionaría y están satisfechos: "Era una unidad necesaria y ha resultado ser efectiva y de calidad", según la evaluación realizada. El único pero es la equidad: "Comparte las miserias de Urgencias y Cardiología, lo que provoca que la adaptación a protocolo y los resultados varíen según la atención se preste por la mañana, tarde, noche, laborables o festivos".
La atención domiciliaria y la corta estancia demuestran su eficiencia
Índice de comorbilidad menor de un 2,5; insuficiencia funcional limitada a un órgano; ningún reingreso en los seis meses anteriores, y apoyo familiar: "Si un paciente del área polivalente tiene este perfil, la eficiencia está asegurada", según Francisco Arnalich, jefe de Sección de Medicina Interna y coordinador de la Unidad de Hospitalización a Domicilio del Hospital La Paz, en Madrid.
El centro madrileño ha obtenido buenos resultados en sus unidades de corta estancia médica (UCEM) y de hospitalización a domicilio (UHAD), ya que ha logrado tener una estancia media de 3,7 días en el caso de la UCEM y de 6,2 en el de la UHAD, frente a los 11,5 de la Unidad de Medicina Interna. En cualquier caso, estas cifras tienen truco: "En 2006, el índice de comorbilidad en Medicina Interna es de 3,2, por el 2,6 de la corta estancia y el 2,4 de la hospitalización a domicilio, y el índice de complejidad en interna es de 1,04 frente al 0,80 en el que se mueven las otras dos unidades".
En cualquier caso, el truco no es tal, sino una buena elección de los pacientes que pasan a este servicio. Porque, pese a que "ambas unidades pueden acoger una significativa proporción de ingresos del área médica" -un 16 por ciento en el caso de las urgencias de La Paz-, "alrededor de un 30 por ciento de las peticiones no las podemos cumplir, ya que contamos con entre quince y veinte camas para una área de población de 800.000 personas.

Consentimiento informado
Si se tiene en cuenta el concepto de las dos unidades, es fácil pensar ¿cómo es posible que un enfermo de urgencias se vaya a su casa? Arnalich ha recordado que los pacientes sólo ingresan en esas unidades si cumplen el perfil y tras permanecer en observación 24 horas. Además, "primero han de firmar un consentimiento informado, en el que se especifica que puede contar con la misma atención en otras unidades".

9.- El Gobierno anuncia medidas para garantizar el derecho al aborto
La norma establecerá un 'marco básico' que garantice la 'equidad' y 'calidad'. Según Sanidad, se aprobará previsiblemente antes de que concluya la legislatura
ELMUNDO.ES | EFE 01/02/2008 15:52 (CET)

El Gobierno aprobará un marco normativo "con mayores garantías" para las clínicas y las mujeres que se acojan a la actual ley del aborto.
"Hay que garantizar determinados derechos contenidos en la ley". Así de tajante se ha mostrado la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, al anunciar la medida tras el Consejo de Ministros. Se trata de un marco básico para asegurar, tanto a las clínicas privadas como a las mujeres, que pueden ejercer con calidad y respeto a la intimidad su derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en todo el territorio español.
La polémica en torno al aborto se desató a principios de este año. Las clínicas abortistas organizaron una huelga para protestar por las presiones recibidas por sus profesionales y por las investigaciones iniciadas en varios centros de Madrid y Barcelona por presuntos abortos irregulares.
Tras estas "disfunciones", el Gobierno ha decidido "buscar los mecanismos del Estado de derecho para garantizar que se pueda ejercer este derecho con equidad y confidencialidad", según De la Vega. "El Gobierno no va a consentir que se vulneren los derechos de ninguna mujer que haya tenido o tenga que hacer frente a una decisión tan dolorosa como la de interrumpir su embarazo", sentenció.
Sanidad quiere garantizar que las clínicas privadas puedan ejercer con garantías "una prestación" que ya está contemplada, tanto en el Sistema Nacional de Salud como en la ley, al tiempo que asegure la confidencialidad de las mujeres que se someten a una interrupción del embarazo.
Asimismo, el Ministerio de Justicia ha pedido a la Agencia de Protección de Datos que emita un dictamen en el que se fijen los límites en el ejercicio de inspección de las administraciones públicas.
Análisis de la situación
Tras el paro organizado por las clínicas, los titulares de Sanidad, Bernat Soria, y Justicia, Mariano Fernández Bermejo, se reunieron con los centros afectados. A la vista del "análisis de la situación y la interlocución con los sectores afectados [los profesionales de las clínicas abortistas y las mujeres afectadas], el ministro de Sanidad está proponiendo una norma básica que regule los requisitos jurídicos cuando una prestación que ya se incluye en el sistema de salud se presta en una clínica privada", señaló la vicepresidenta, tras la reunión del Consejo de Ministros.
La vicepresidenta primera del Gobierno aclaró que se trata de un proyecto de norma para garantizar que se cumple la actual ley del aborto. La iniciativa podría sustentarse en un Real Decreto que, tras pasar por el Consejo de Estado, se aprobará, previsiblemente, antes de que concluya la legislatura, según fuentes de Sanidad.
De la Vega no precisó una fecha. "Son unas normas que tendrán que verse con las Comunidades Autónomas", señaló. "Otra cosa es si los ciudadanos nos dan su confianza [en el 9-M] y se reabre el debate sobre este tema". Habrá "ocasión de mejorar" la Ley del Aborto si, tras el "amplio debate social" que este tema ha suscitado, se llega "a la conclusión de que así hay que hacerlo", añadió.

10.- Aborto y seguridad jurídica
Editorial, ABC, 3 febrero 2008.

LA actual polémica sobre el aborto está planteándose en tales términos que demuestra que la aprobación de una ley que garantice mayores facilidades para la eliminación del feto no zanjará la polémica moral, social y jurídica sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Hace veinticinco años comenzó la tramitación parlamentaria de la ley que introdujo en el Código Penal de 1973 tres supuestos o indicaciones que despenalizaban el delito de aborto. Por tanto, la muerte voluntaria del feto se mantuvo como un acto delictivo, salvo en alguno de los tres casos en los que la ley eximía de perseguir y, por tanto, de condenar a los autores materiales del aborto y a la mujer. Las cifras actuales del aborto en España, que superan los cien mil casos, son la prueba irrefutable de que la ley de 1985 nació para no ser cumplida, pues de aplicarse estrictamente las condiciones establecidas concretamente para el tercer supuesto, relativo a los riesgos para la "salud psíquica" de la madre, el número de abortos sería sensiblemente inferior. Por tanto, una ley de plazos como la que reclaman sectores de la izquierda y de la industria abortista no supondría mayor número de abortos, sino, simplemente, la impunidad de los que actualmente se cometen contraviniendo los requisitos previstos por la sentencia del Tribunal Constitucional de 1985. En todo caso, esa ley de plazos sería abiertamente contraria al artículo 15 de la Constitución al no cumplir el presupuesto constitucional del conflicto de intereses que hace legítimo interrumpir el embarazo. La vida del feto no puede quedar al libre albedrío de la madre y si esto sucede, se comete un delito contra la vida.
Las reacciones del Gobierno y de los sectores proabortistas simulan un abanderamiento de la defensa de la mujer, pero esconden realmente un movimiento de crispación ante el temor de que el verdadero rostro del aborto, así como las irregularidades administrativas y penales detectadas hasta el momento, genere a su vez un cambio en la opinión pública. No hay ninguna conjura ultracatólica. Simplemente, la sociedad ha empezado a preguntarse qué pasa con una realidad que mata al año a cien mil fetos. El PSOE puede agitar las pasiones progresistas de quien quiera, pero ninguna ley es capaz de ocultar la naturaleza homicida del aborto, ni el hecho de que su resultado es la eliminación de una vida humana, ni la crueldad de los métodos quirúrgicos que llegan a utilizarse para desmembrar y matar al feto.
El Ejecutivo socialista está manteniendo una actitud irresponsable, de un activismo abortista impropio de quien ha de apoyar y exigir el cumplimiento de las leyes. Su última iniciativa refleja fielmente la intolerancia del PSOE hacia el Estado de Derecho cuando su funcionamiento lo deja en evidencia. El decreto anunciado por el Gobierno para proteger la "intimidad" de las mujeres que abortan no es más que una cortapisa a las investigaciones judiciales de las redes de abortos ilegales y a las inspecciones sanitarias de las Comunidades Autónomas. Resulta lamentable que la vicepresidenta del Gobierno defienda este proyecto en aras "de la equidad y de la calidad de la interrupción del embarazo". Al margen de la atrabiliaria utilización de estos conceptos -¿qué tendrá que ver la equidad con el aborto?-, en la defensa de este decreto no se incluye la defensa de la legalidad, pese a que el cumplimiento de la ley es lo que garantiza el ejercicio de los derechos. No es cierto que, como dicen las asociaciones pro abortistas -en otro ejercicio de ignorancia inexcusable de lo que están diciendo-, tengan un problema de seguridad jurídica. Precisamente, su problema es con el Código Penal, que advierte con claridad -y esto es la seguridad jurídica- cuándo el aborto es delito y cuándo no lo es.
¿Hacen falta garantías jurídicas? El foco de la polémica está en el supuesto que despenaliza el aborto por riesgo para la "salud psíquica" de la madre. Es aquí donde debe cambiarse el sistema, introduciendo informes forenses de la sanidad pública y una decisión final a cargo del juez de instrucción, la mejor instancia para despejar cualquier duda sobre la legalidad del aborto. Si se quieren soluciones sensatas, las hay, aunque la mejor ley del aborto es la que no existe. Si lo que se quiere es abortar mucho y con carta de impunidad, entonces el debate no gira en torno a la ley y el derecho de la mujer, sino a la cuenta de resultados de las clínicas abortistas y la satisfacción de los prejuicios ideológicos de la izquierda.

11.- Aislados por la tuberculosis. La enfermedad es resistente a los fármacos.
Un guardia vigila la zona restringida para pacientes de tuberculosis.
El Mundo, 11/02/2008 20:42 (CET) AFP CIUDAD DEL CABO

Un guardia jurado, con la cara protegida por una mascarilla, patrulla a lo largo del pabellón de aislamiento del hospital de Brooklyn Chest de Ciudad del Cabo, un centro situado en el suroeste de Sudáfrica, donde decenas de tuberculosos casi incurables son aislados del resto del mundo.
En el interior del pabellón, estos enfermos, que sufren tuberculosis ultra-resistente (XDR-TB) a los fármacos, luchan contra el aburrimiento, la depresión y los efectos secundarios del puñado de pastillas que toman cada día. Ninguno sabe cuánto tiempo le queda de vida.
"La epidemia de XDR es demasiado reciente para conocer exactamente las tasas de curación", explica uno de los médicos del centro. "Pero es honesto decir que el pronóstico no es bueno", añade.
La tuberculosis es una de las enfermedades infecciosas más importantes del mundo. En los últimos años, la aparición de cepas resistentes a los medicamentos desarrollados hasta el momento están dificultando el control de la enfermedad que vuelve a tener una fuerte presencia en países de los que prácticamente había desaparecido.
En el hospital sudafricano se ha construido una valla de dos metros de alto alrededor del pabellón con el objetivo de hacer más difícil la huída a los enfermos. En realidad, los médicos no tienen ningún medio legal para confinarlos u obligarles a curarse y la opción de tratar de disuadirlos es lo mejor que han encontrado hasta el momento para contener los posibles contagios.
"Les animamos a que no se vayan. Legalmente no podemos contenerles", explica uno de los médicos del centro, Simon Moeti.
"Tengo la impresión de estar en prisión", se lamenta un joven de 25 hospitalizada desde hace siete meses. "Me aburro y quiero salir de aquí", añade.
Ayuda judicial
Este hospital creó un precedente en 2007, presentando un recurso judicial contra cuatro pacientes que se escapaban regularmente, aumentando así el riesgo de contaminar a sus parientes.
El tribunal les ordenó permanecer en el hospital hasta que sus pruebas dieran negativas para la enfermedad. Pero, después de que uno de ellos muriera, los otros tres volvieron a fugarse.
Los servicios de salud deben acudir a la justicia cada vez que quieren retener a un paciente para evitar contagios, lo que convierte los procesos en caros, largos y costosos.
"El recurso judicial es verdaderamente una decisión dolorosa", añade el doctor Krish Vallabhjee, responsable del servicio de salud para la tuberculosis en la provincia de Western Cape, de la que es capital Ciudad del Cabo.
Según parece, algunos pacientes fugados eran el sostén de la familia y tenían la sensación de estar abandonando a sus familias.
El Ministerio de Salud ha registrado 391 caos de XDR-TB entre enero y octubre de 2007, frente a los 74 que se contabilizaron en 2004. Preocupado por la cifras, prepara enmiendas legislativas con el fin de remediar el vacío jurídico que existe sobre el aislamiento y el tratamiento obligatorios para los pacientes.
"Por el momento, según los términos de la Constitución sudafricana, debemos interponer un recurso en cada caso", ha precisado Thami Mseleku, director general del ministerio.
Evitar la epidemia
En diciembre, 120 enfermos de tuberculosis resistente y ultra-resistente han huido de varios hospitales de la provincia de Eastern Cape.
En Brooklyn Chest, se han admitido 60 casos de XDR-TB desde septiembre de 2006, de los cuales 20 han muerto. Ninguno de ellos se ha curado.
El hospital intenta, con sus medios limitados, hacer sus instalaciones lo más acogedoras posible: ha instalado una televisión y sillas entorno a una mesa adornada con flores.
"Los pacientes se deprimen", explica la enfermera Johanna Blackburn a través de su mascarilla. Añade: "los medicamentos dificultan su digestión, les provocan náuseas".
Por eso, la mayoría prefieren quedarse en la cama. Las damas, el billar y el material del gimnasio se quedan sin utilizar.

12.- Bernat Soria declara que espera tener listo esta semana el primer borrador sobre la "prestación" del aborto
Análisis Digital. Redacción - 12/02/2008
El ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, reveló ayer que espera tener listo "esta misma semana" el primer borrador del marco básico anunciado por el Gobierno para garantizar la calidad y la equidad en lo que él llama la "prestación" del aborto en toda España y que comience el trámite de audiencia del decreto que desarrolle convenientemente la actual ley del aborto, una norma que según el titular de Sanidad, "ha funcionado bien durante más de 20 años"
"Yo espero que esta semana esté el primer borrador y empiece el trámite de audiencia del decreto que desarrolle convenientemente" la ley del aborto, una norma que "ha funcionado bien durante más de 20 años", manifestó el titular de Sanidad, quien señaló que este decreto no pretende cambiar la actual ley del aborto, sino garantizar que la prestación de la interrupción voluntaria del embarazo se haga con "calidad, seguridad y confidencialidad" para las mujeres, además de con "seguridad jurídica" para los profesionales sanitarios.
En esta línea, Soria afirmó que para modificar la actual legislación sobre el aborto, como piden algunos sectores sociales, es necesario que haya un debate previo y un "acuerdo suficiente". Sólo si se cumplen estas premisas hay que estar abiertos a esa posible modificación de la norma, indicó Soria en un encuentro informativo organizado por Servimedia y recogido por Europa Press.

13.- El comité de ética, aliado del médico ante el juez
Entrevista a Miguel Martín
Diario Médico, 13/02/2008

Los comités de ética asistencial tienen cada vez más importancia en la práctica sanitaria, dado que, entre otras cosas, los avances tecnológicos hacen que los casos sean cada vez más complejos. Diario Médico inicia una serie de entrevistas entre los órganos más antiguos y nuevos de cada comunidad, empezando por Cataluña. Los responsables de estos comités se postulan como aliados del profesional sanitario.
El Comité de Ética Asistencial del Hospital materno infantil de San Juan de Dios de Barcelona ha sido un ejemplo para otros muchos comités al ser el primero en constituirse en España y uno de los primeros en Europa. Desde que se creó, a principios de los ochenta, de la mano de Francesc Abel, su misión ha sido ayudar a reflexionar a los profesionales sobre asuntos de calado ético, como la aplicación de técnicas agresivas o la limitación del esfuerzo terapéutico.
Hoy se incide mucho en los derechos del enfermo y hay que caminar hacia una ética basada en los derechos de la sociedad
Su actual presidente, Miguel Martín, sacerdote, miembro de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y Máster en Bioética, ha observado a lo largo de los años que los casos son cada vez más complejos, debido sobre todo a los avances tecnológicos. En su opinión, el reto de la bioética para el futuro es "atender a unas necesidades sociales que son crecientes, desde unos recursos estandarizados o paralizados", pues cuanto mejores son los sistemas sanitarios mayor demanda generan. " Hoy se incide mucho en los derechos del enfermo y hay que caminar hacia una ética basada en los derechos de la sociedad".

"Somos aliados"
Según el bioético, el médico ve a los miembros que componen los comités como aliados y no como enemigos. "Hemos ganado credibilidad entre los profesionales. Son conscientes de que todo lo que pueden hacer no siempre es correcto y la excesiva judicialización médica les hace a veces temer por las consecuencias de sus actos". Por eso quieren incluso sentirse amparados por el acta de un comité de ética, "pues si un juez cuenta con este aval la valoración que hace del caso es muy distinta". Y es que, en su opinión, a los médicos les falta formación ética. "Cada vez poseen una formación científica más depurada pero la humanística no es suficiente".
Esta carencia responde a un problema de amplio calado social, pero Martín también cree que la bioética sigue siendo una asignatura minoritaria en la formación del facultativo. "De todas formas, la laguna del médico no sólo se circunscribe a la bioética, sino a las humanidades. A veces fallan en cuestiones tan básicas como transmitir una mala noticia a un familiar". No obstante, no cree que entre los profesionales exista la sensación de que el comité suplante al médico en la toma de decisiones. "El comité no decide, sino que asesora. No juzgamos la dimensión ética de los profesionales".
Entre los temas más calientes, la limitación del esfuerzo terapéutico ocupa un lugar preferente. Según Martín, legislarla es algo imposible, dado su carácter casuístico, pero advierte: "Debemos tener claros unos principios y qué es lo que se entiende por dignidad humana".
¿Cuándo se abandona un tratamiento agresivo y optamos por uno paliativo? Según el bioético, uno de los parámetros que más trabaja en bioética es la adecuación de los medios terapéuticos al resultado que se quiere lograr.
Los comités de ética sirven también de gran ayuda a los familiares de los pacientes, a los que "les aporta seguridad y paz saber que una decisión sobre el familiar enfermo no es tomada unilateralmente por el médico". Y es que, como mantenía Francesc Abel, una buena decisión ética también deja un poso de inquietud.
MARÍA DULCE: "La población que tratamos presenta cada vez una mayor complejidad clínica"
El Comité de Ética Asistencial del Grupo SAR es el primero de ámbito extrahospitalario acreditado en España y el último en hacerlo en Cataluña, según esta plataforma de servicios de atención a la dependencia. Su creación responde a la voluntad de disponer "de un espacio de reflexión y consulta para los profesionales sobre cuestiones éticas en el ámbito asistencial", afirma María Dulce Fontanals, directora de la Fundación SAR. Los temas que se tratan no difieren mucho de los de un comité de ámbito hospitalario, y dentro de estas cuestiones destaca la limitación del esfuerzo terapéutico.

Investigación
Esta fundación se dedica, entre otras cosas, a la investigación dentro del ámbito de atención a las personas dependientes, y en esta labor el comité juega un papel esencial avalando investigaciones o validando terapias. Durante dos años y medio el órgano, que está presidido por el catedrático Francesc Torralba, ha estado formando a los profesionales sobre temas éticos, analizando caso por caso. Tiene un carácter multidisciplinar y cuenta con quince profesionales.
no sustituimos en ningún caso al profesional, ya que la decisión es suya en último término.
"El comité se creó con el objetivo de ofrecer consejo ético a los equipos multidisciplinares que trabajan en los centros y servicios y proporcionarles seguridad ante los dilemas éticos que les surgen en su práctica clínica diaria". Es decir, su trabajo sirve tanto para médicos como para psicólogos y fisioterapeutas.
Fontanals explica que durante los años de formación se ha trabajado en diferentes temas, analizando caso por caso. "Nuestra preocupación por el bienestar del usuario y el pleno desarrollo de todas sus facultades nos llevó a publicar los criterios éticos del Grupo SAR, para que fueran operativos en todos los ámbitos de la organización".
Cree que la existencia de este tipo de órganos no resta competencia a los médicos. "Precisamente durante la presentación del comité a los centros se ha dejado muy claro que no sustituimos en ningún caso al profesional, ya que la decisión es suya en último término.
No tomamos decisiones vinculantes ni dirimimos conflictos fuera del ámbito asistencial". Por otro lado, considera que la formación de los profesionales es en ocasiones básica, pero "algunos de ellos tratan de adquirir una formación más completa al entender que tienen el deber de formarse en esta materia".

Expertos en bioética
"Los comités suponen un paso más, ya que los profesionales que los componen son expertos en bioética y pueden dirimir cuestiones de profundo calado ético con distintos enfoques, lo que ayuda a alcanzar consensos que fundamentan sus decisiones desde un punto de vista ético", señala Fontanals.
Según ella, disponer de un comité de ética da mucho confianza, "pues la población que atendemos presenta cada vez una mayor complejidad clínica y existen ciertas decisiones asistenciales que plantean muchas dudas". En la aún corta andadura del comité, que ha sido el último en ser acreditado en Cataluña, la acogida ha sido muy buena. "Los profesionales nos han transmitido sus expectativas y necesidades y creemos que va a ser de gran utilidad para ellos".

14.- Javier Sánchez Caro: "El personal sanitario tiene problemas para hacer valer su objeción de conciencia"
Diario Médico. Mercedes Martínez Albacete 15/02/2008
 
Javier Sánchez Caro, director de la Unidad de Bioética y Legislación Sanitaria de la Consejería de Sanidad de Madrid considera que es necesario regular por ley orgánica la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios.
Sánchez Caro, que ha participado en las III Jornadas sobre Bioética y Sanidad en Castilla-La Mancha celebradas en Albacete y organizadas por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, la Escuela Nacional de Salud y la Fundación para la Investigación Sanitaria en la región, ha explicado que la relación clínica ha cambiado y el profesional "está teniendo problemas para hacer valer su objeción de conciencia, porque, entre otras cosas, no existe una regulación y hay diferencias entre las leyes de las comunidades autónomas".

Ha de haber consenso
Lo primero es lograr que "la sociedad comprenda que se trata de un problema de verdad", y a continuación crear un punto de convivencia donde las partes implicadas cedan y encuentren la armonía. La dificultad viene de la necesidad de que en el Parlamento haya "una mayoría muy fuerte", para aprobar una ley, "que necesariamente tiene que tener el carácter de orgánica, pues desarrollaría un derecho o libertad fundamental". Esta norma "requeriría de un amplio consenso, y de ahí viene la dificultad".
Por su parte, Carmen Ayuso, miembro del Comité de Bioética de España, ha señalado que la falta de especialistas en el campo de la medicina genómica, la ausencia de centros acreditados para realizar estudios diagnósticos y la inexistencia de procedimientos acreditados son un problema "ético y sanitario de primera magnitud" en la medicina genómica del siglo XXI.
Ayuso ha apelado a la necesidad de un sistema reglado de formación y ha subrayado la importancia de informar al paciente susceptible de un estudio genético y a su familia.
Castilla-La Mancha tendrá más CAE en los hospitales
A lo largo de este año van a surgir nuevos comités asistenciales de ética (CAE) en aquellos hospitales de Castilla-La Mancha donde no están constituidos, según ha anunciado el secretario general del Sescam, Rafael Peñalver. Se pondrán en marcha de forma definitiva el de Albacete y se creará el grupo promotor para trabajar en los comités del hospital General de Ciudad Real, el de La Mancha-Centro, Alcázar de San Juan y Puertollano. Peñalver ha elogiado la capacidad de estos grupos heterogéneos de profesionales, donde también participa el ciudadano, "de resolver mejor los problemas y los conflictos".

15.- Una compañía surcoreana anuncia que clonará por primera vez a un perro por encargo. Un pitbull llamado ‘Booger’.
ELMUNDO.ES SEÚL.- 15/02/2008 17:06 (CET)

Un pitbull llamado 'Booger' será el primer perro que se clonará por encargo. Así lo ha anunciado una compañía surcoreana dedicada a la clonación de mascotas, que cobrará 150.000 dólares (unos 102.000 euros) por crear una 'fotocopia' genética del animal.
La cliente que ha solicitado la clonación de 'Booger' es una mujer estadounidense que guardó un fragmento de la oreja de su perro antes de que muriera, con la intención de que pudiera utilizarse para clonarlo. La técnica la llevará a cabo el mismo equipo de la Universidad Nacional de Seúl que clonó por primera vez a un perro en 2005.
En los últimos años, la clonación de mascotas se ha puesto de moda. Hasta ahora, se había clonado un gato por encargo, pero es la primera vez que se aplica esta técnica a un perro con fines comerciales.
"Hay muchas personas que quieren clonar a sus mascotas en países occidentales, incluso a un precio tan alto como el de nuestra compañía", ha declarado al diario 'Korea Times' Ra Jeong-chan, el director de RNL bio, la empresa que realizará la clonación.
RNL Bio espera clonar cientos de animales en los próximos años, y también tiene previsto clonar a perros especializados en la búsqueda de bombas o drogas. "El coste de la clonación de mascotas podría bajar a 50.000 dólares cuando esta técnica se convierta en una industria", asegura el director de marketing de RNL Bio, Cho Seong-ryul.
La propietaria del pitbull, Bernann McKunney, envió a la compañía un fragmento de tejido de la oreja de 'Booger', que fue preservado por una empresa de biotecnología estadounidense antes de que el animal muriera hace 18 meses. McKunney ha declarado que se sentía muy unida a su perro, después de que le salvara la vida cuando otro can le atacó, arrancándole parte del brazo.
El equipo de científicos que realizará la clonación estará encabezado por el profesor Lee Byeong-chun, quien anteriormente pertenecía al grupo liderado por el investigador surcoreano, Hwang Woo-suk, hoy caído en desgracia tras sus fraudulentos experimentos en el campo de las células madre y la clonación tarepéutica.
El equipo de Hwang, sin embargo, sí logró crear el primer perro clonado de la Historia, un can de raza afgana llamado 'Snuppy'. Posteriormente, prosiguieron su investigaciones en este terreno y también lograron clonar por primera vez a un lobo.

16.- La terrible duda del dolor fetal
ABC, 16 febrero 2008. ANNA GRAU. NUEVA YORK.

El 4 de abril de 2004 un tribunal de Nebraska citó a declarar al doctor Kanwaljeet Anand, investigador en la Universidad de Arkansas y pediatra en el Hospital Infantil de Little Rock. Se requería su testimonio en uno de los tres juicios federales que han cuestionado si era constitucional, en Estados Unidos, haber ilegalizado un tipo de aborto quirúrgico consistente en extraer por el cuello del útero un feto lo bastante avanzado como para que no se pueda sacar sin dilatar el cérvix.
Al doctor Anand los jueces sólo le preguntaron una cosa: si creía que el feto padecería. "Si es un feto de más de veinte semanas de gestación, yo creo que sí, y que además sería un dolor espantoso", dijo.
Detrás de esta afirmación del doctor Anand hay toda una historia. Hace veinticinco años él trabajaba en una unidad de cuidados intensivos para neonatos. Cuando cualquiera de aquellos niños, la mayoría prematuros, tenía que pasar por el quirófano. A la vuelta parecía recién salido del infierno. Casi no respiraba ni tenía pulso y su aspecto era terrible. Tan terrible como lo que Anand acabó comprendiendo: que los operaban sin anestesia. En vivo. Se daba por hecho que aquellos bebés eran incapaces de sentir dolor "en serio", con lo cual los riesgos de la anestesia "no tenían sentido". Anand se empleó a fondo para demostrar que no era así. Gracias a él, hoy en día a cualquiera que intentara operar a un recién nacido sin anestesia se le consideraría un salvaje e iría derecho a la cárcel.
¿A partir de qué momento?
Desde entonces el debate sobre el dolor de los bebés ha saltado la barrera del nacimiento para convertirse en una apasionada discusión sobre si también sienten dolor los fetos. Y si lo sienten, a partir de qué momento. Anand es uno de los protagonistas -involuntario, como se verá, pero protagonista- de una polémica que interesa a todo el mundo en los Estados Unidos. Annie Murphy Paul, estudiosa del sufrimiento fetal y de cómo éste puede afectar al desarrollo del adulto, recordaba hace poco en "The New York Times" cómo acabó aquel juicio de Nebraska.
Los jueces se colapsaron, admitieron que "es imposible para nosotros decidir si un feto sufre dolor como los humanos sufrimos dolor" y buscaron otras excusas para ilegalizar aquellos polémicos abortos.
Un mes después se presentó un proyecto de ley para obligar a los médicos que aborten a anestesiar al feto y a prevenir de ello a las mujeres. Firmaba el proyecto de ley el senador republicano por Kansas Sam Brownback, que no hace mucho aún era pretendiente a la nominación presidencial para 2008. Cinco estados han hecho suya la ley que pedía Brownback: Arkansas, Georgia, Louisiana, Minnesota y Oklahoma. Sin llegar tan lejos, Alaska, Dakota del Sur y Texas han incluido menciones del dolor fetal en su material didáctico sobre el aborto.
Los primeros científicos que se preocuparon por el sufrimiento fetal no estaban pensando necesariamente en el aborto. Igual que el doctor Anand se conmovió con los padecimientos de los neonatos, Ray Paschall, un anestesista de Nashville, quedó traumatizado después de asistir a dos operaciones de cirugía prenatal en que la madre fue anestesiada pero no así el feto.
Paschall quedó sobrecogido al ver aquella minúscula figura retorciéndose al contacto del bisturí. "Me da igual lo primitiva que sea, es una reacción humana y no quiero volver a verla nunca más", sentenció. Y pasó a elevar enormemente las dosis de anestésico para que alcanzara al feto. No volvió a ver aquello nunca más.
Avances a gritos
La ciencia siempre avanza un poco a ciegas. En este caso, también a gritos. Desde que surgieron las primeras alertas sobre la posibilidad de dolor fetal, se disparó también la controversia. Stuart Derbyshire, eminente psicólogo de la universidad británica de Birmingham, es de los que tercian para negar enérgicamente que un feto disponga de la madurez sensitiva, nerviosa y cerebral suficiente para experimentar dolor.
En su día Derbyshire llegó a afirmar que para que esta madurez se desarrolle, un niño tiene que haber nacido...¡hace un año! No le gusta que le recuerden esta frase. Cuando ABC lo hace, y le pregunta qué diría ahora, admite que eso es "delicad" y fija la nueva primera frontera del dolor en algún punto entre los dos y los cuatro meses, "que es cuando emerge la memoria de representación en el córtex cerebral frontal que permite percibir y pensar que se está sintiendo dolor".
No todo el mundo lo tiene tan claro. Están por ejemplo los experimentos de Bjorn Merker, un neurocientífico sueco que demostró que cinco niños nacidos sin córtex cerebral eran capaces de tener consciencia.
Esto cuestionaba toda la tradición científica de dar por hecho que la sensibilidad depende de esta parte del cerebro. Lo cual puede llevar incluso a inquirir si es tan indolora como parece la muerte de un paciente en estado vegetativo cuando se le desconecta de la máquina, como fue el célebre caso de Terri Schiavo, también en Estados Unidos.
Stuart Derbyshire insiste en que para cuajar una sensación de dolor hace falta un nivel de experiencia y de conocimiento del que el feto simplemente carece, o esa es por lo menos la idea más extendida. Recuerda que Descartes ya demostró que "meramente porque la luz dé en el ojo no hay visión, si detrás de ese ojo no hay un cerebro dispuesto a interpretar el estímulo". En su opinión al feto le faltan mecanismos para "organizar" sus sensaciones hasta el nivel de sentir nada.
¿Y si todo se redujera a un debate semántico? ¿Está en discusión si un feto sufre como nosotros, o simplemente si sufre? Derbyshire insiste en que el feto no es que carezca de lenguaje o de métodos de expresar el dolor, sino de mera asimilación del mismo. El mismo Anand matiza que no estamos hablando de un sufrimiento sostenido como el que caracteriza a una criatura formada y capaz de comprender por qué padece. Es otra cosa.
Cirugía experimental
Pero esa otra cosa puede ser determinante en un debate capital como el del aborto. Sus defensores sostienen que el sufrimiento fetal es un fantasma agitado para culpabilizar a las mujeres que abortan y hasta para imposibilitar que lo hagan: sedar a los fetos es por ahora cirugía experimental que no está al alcance de una clínica cualquiera.
Entonces, hay quien primero decide si está a favor o en contra del aborto, y sólo después, si está dispuesto o no a investigar si existe el dolor fetal. Algo que alarma al propio Stuart Derbyshire, que pide que por favor a él no le líen: "Aunque no haya dolor fetal, esto no resuelve la cuestión de si el aborto debe ser legal o no".

17.- Mujeres más longevas y más enfermas. Informe sobre Salud y Género.
El Ministerio de Sanidad publica un informe centrado en las edades de la madurez: La sobrecarga de trabajo de la mujer, una de las causas de su peor estado de salud
ELMUNDO.ES MADRID. 16/02/2008 07:09 (CET)

Como el ying y el yang. Como la noche y el día. Que hombres y mujeres son seres totalmente opuestos nadie lo pone en duda en la actualidad. Pero que también enferman de manera diferente y perciben su salud de forma distinta es algo más desconocido. El segundo informe sobre Salud y Género, dedicado a las personas entre 45 y 65 años, pone de relieve que, en cuestiones sanitarias, las mujeres también salen peor paradas que los hombres.
En España hay 10,8 millones de personas en esa franja de edad, que se corresponde con el ciclo vital de la madurez. Un 50,56% son mujeres y el 49,44% varones. Según el documento, publicado por el Ministerio de Sanidad, ellas presentan más enfermedades crónicas que los hombres y tienen una peor percepción de su salud. Eso sí, ellos sufren patologías más graves y presentan mayor índice de mortalidad.
Las mujeres viven de media 6,6 años más que los hombres, pero tienen más 'achaques'. Los dolores que más padecen las féminas de estas edades, en una proporción que dobla a la de los varones, son, sobre todo, musculo-esqueléticos (46%), seguidos de dolores de cabeza y aquellos provocados por varices y por problemas psíquicos. Además, los síntomas somáticos sin causa orgánica y los estados depresivos y ansiedad también se dan con más frecuencia en ellas.
Asimismo, las señoras superan al sector masculino en ingesta de psicofármacos y representan el 75% de los consumidores totales de somníferos o tranquilizantes. En cuanto a los fallecimientos a estas edades, el documento indica que la principal causa de muerte son los tumores -en ellas de mama y en ellos de pulmón-, y las enfermedades del sistema circulatorio.
Jornadas interminables
Una de las razones a las que el informe atribuye esta peor salud de las féminas es que la incorporación de la mujer al mercado laboral no ha supuesto para ellas un alivio de las tareas domésticas, con lo que se enfrenta a jornadas dobles o triples. De hecho, casi el 100% de las mujeres entre 45 y 65 años dedica casi seis horas diarias a las actividades del hogar, mientras que entre ellos sólo lo hace el 71% y su dedicación no alcanza las dos horas y media por jornada.
Esta sobrecarga de trabajo, junto a la falta de tiempo libre, a empleos repetitivos y de escaso reconocimiento social, que lleva unido en muchas ocasiones una situación de dependencia económica, van mermando la salud de las mujeres, sobre todo en las clases sociales más bajas.
Por otro lado, el 84% de los cuidadores son igualmente mujeres, cuya media de edad ronda los 52 años. Estos roles de ama de casa, cuidadora de personas dependientes y trabajadora remunerada suponen un exceso de funciones que termina teniendo efectos perjudiciales en la salud.
Marginadas en los trabajos sanitarios
Por primera vez, el informe analiza la representación de mujeres y hombres en las profesiones sanitarias, un ámbito que en las universidades y centros de enseñanza está claramente copado por las mujeres, pero que a la hora de acceder al mercado laboral no se ve reflejado.
El 84% de los estudiantes de enfermería son mujeres; el 74% de los estudiantes de medicina matriculados en el curso 2005-2006 también son de sexo femenino y las farmacéuticas colegiadas suponen el 70% del total. Sin embargo, en los hospitales la mayoría de los profesionales son hombres, al igual que los docentes de las Universidades.
Aunque el porcentaje de mujeres en gerencias de los centros hospitalarios públicos ha mejorado con el paso de los años -de un 7% en 2001 se ha pasado al 18% en 2007-, la responsabilidad y los puestos de mayor prestigio siguen en manos de los varones.

18.- La OMC exige respuesta política a la falta de tiempo en consulta
Diario Médico. Álvaro Sánchez. León 22/02/2008

La Organización Médica Colegial ha presentado un informe de la Comisión Deontológica que exige una respuesta política a la falta de tiempo en consulta con la que cuenta el médico en su ejercicio. En concreto, pide un "tiempo mínimo decente" que ponga fin a la precariedad laboral.
La Organización Médica Colegial (OMC) quiere que la falta de tiempo del médico para atender a los pacientes tanto en atención primaria como en especializada sea un tema debatido en estos días de campaña electoral.
En concreto, los responsables de la institución hablaron ayer claro a los partidos políticos y a las diferentes administraciones sanitarias al echarles en cara "su tibieza y su conformismo ante las deficiencias organizativas.
Por un lado, se hace alarde de un sistema sanitario de alta eficiencia con un notable grado de satisfacción de los usuarios, pero por otro lado se deja de explicar que es a costa de mantener a los médicos en una situación de tensión y precariedad que ha generado un preocupante clima de malestar y desilusión en la profesión médica".
La OMC coincide en que "los esfuerzos por aumentar recursos sin reformas profundas de la gestión están resultando estériles y decepcionantes. Es necesario dotar al facultativo de una mayor autonomía en la organización de su actividad asistencial, de acuerdo con la responsabilidad que asume, lo cual está estrechamente vinculado a la disponibilidad de tiempo razonable en la consulta médica".
En este sentido, la corporación destaca que "las exigencias deontológicas que obligan a realizar una historia clínica completa e informar adecuadamente al enfermo para obtener su consentimiento" pueden ponerse en entredicho si no hay un tiempo mínimo para la atención, "que debe ser el que dicte el criterio profesional del médico según las necesidades de cada paciente".
El informe de la Comisión Deontológica resalta la relación entre falta de tiempo y el deterioro de la calidad asistencial y recuerda que la tarea del médico no puede reducirse exclusivamente a la asistencia, ya que "para mantener la competencia profesional, la atención tiene que complementarse con la formación continuada que ha de recibir durante su jornada laboral, donde además debe contar con tiempo para la docencia y la investigación".

Límite en las agendas
La Deontológica no pide un tiempo concreto; exige un "mínimo decente" y la reorganización de las agendas asistenciales con una asignación para que garanticen el tiempo necesario. Considera que incumplir estas pautas "de sentido común" pone en riesgo la seguridad del paciente y de los facultativos, y acentúa la falta de confianza en la relación médico-enfermo.
Solventar la escasez de tiempo para el ejercicio en ambos niveles asistenciales, según la Deontológica, ayudaría a resolver algunos de los principales problemas que afectan hoy a los médicos, como el estrés, el absentismo, el burnout, las adicciones, las denuncias por mala praxis y las agresiones, y concluye señalando que "es responsabilidad de las autoridades sanitarias que el ejercicio médico se dé en condiciones dignas".

Frenazo a la presión asistencial ¡ya!
El presidente de la Comisión Deontológica de la OMC, Rogelio Altisent, presentó ayer un informe avalado -esta vez sí- por la Permanente de la corporación colegial cuya conclusión es un lema contra la desidia administrativa.
Algo así como "frenazo a la presión asistencial, ¡ya! Si quieres una sanidad de primera, cuida la calidad laboral de tus médicos". Entre esto y la persecución a los foráneos no homologados, se ve que la OMC busca frutos antes las elecciones generales.

19.- El ADN paterno, clave para hallar la afección fetal
Diario Médico. José A. Plaza 22/02/2008

El ADN fetal y el materno son indistinguibles en la sangre materna, así que los datos genéticos paternos son vitales para saber el sexo del feto.
Cada vez son menos las semanas de gestación necesarias para conocer el sexo del feto. El diagnóstico prenatal no invasivo, principalmente apoyado en la ecografía, cuanta también con el cribado bioquímico, pero por encima de estas dos técnicas destaca en los últimos años la posibilidad de saber si e